Soy un fan declarado de Mailchimp: la primera vez que lo probé (ha llovido bastante) me pareció casi un milagro que por unos pocos euros (y hasta gratis) pudieras mandar emails y hasta maquetarlos con un editor propio (criticado por muchos, pero que me a mí personalmente me ha salvado la vida en incontables ocasiones). La analítica, aunque sencilla, te dejaba comprobar de un vistazo los resultados de tus envíos y tenías un montón de opciones de exportación e importación de contactos.

Siempre estuve contento con Mailchimp y nunca me molesté en buscar seriamente alternativas. Ya fuera en proyectos pagados por clientes o en otros propios, como 2geeks1city (donde, de hecho, seguimos usándolo), Mailchimp nunca me abandonaba. Pero a medida que las plataformas de Marketing Automation iban popularizándose y bajando de precio no podía dejar de preguntarme: ¿me estaré perdiendo algo?

Un buen día di con este post en el blog de la startup Hubstaff (una herramienta para medir la productividad y hacer seguimiento del tiempo en equipos deslocalizados) en el que analizaban los motivos por los que habían decidido abandonar Mailchimp y contaban todo el proceso: desde qué herramientas habían contemplado a cuáles habían excluido y porqué.

En el momento de leer el post la verdad es que la mayoría me sonaban a chino. Me quedé con esta cara:

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¿Era posible que me estuviera perdiendo tantas cosas dentro del mundillo del software para marketing? Siempre había considerado que estaba muy “al día de todo”, pero estaba claro que algo había fallado en mi sistema de seguimiento cuando desconocía tantas herramientas que podrían hacerme la vida más fácil. Aunque ahora no venga a cuento, creo que parte de la idea de AppCritic nació precisamente en ese momento, cuando sentí que mis esfuerzos por estar al día se quedaban cortos.

Me sorprendió que ni siquiera nombraran a Hubspot (pero bueno, supongo que al ver cuánto costaba lo descartaron) y lo asequibles que eran las plataformas que nombraban: poco más caras que Mailchimp.

En fin, que no pude evitar preguntarme ¿debería buscar alternativas a MailChimp? Y la respuesta fue un “depende”. Así que antes de decirte si deberías cambiar Mailchimp por otra plataforma distintas, vamos a ver si necesitas cambiarla.

Como siempre, el que Mailchimp sea o no la mejor opción para ti depende especialmente de tus necesidades: si necesitas una plataformas para enviar mails, fácil de usar, asequible, con un montón de ayuda y una enorme base de conocimiento y que no te dé dolores de cabeza, es una solución perfecta. Sí, algunas ofrecen mejores tasas de envío, pero si haces las cosas bien, no deberías tener problemas con esto. No le des más vueltas, quédate con  MailChimp (o empieza por ahí).

Pero lo que quieres es profundizar en el mundo del Marketing Automation, Mailchimp se puede quedar corto: en su día me peleé mucho con las opciones de Automation de la plataforma y, aunque fueron un gran paso adelante y te dejaban hacer cosas, la plataforma se quedaba algo corta en algunas cosas.

Cuándo debes usar (o te puede servir )Mailchimp

  • Mandas emails con cierta periodicidad a una lista de suscriptores, pero no le dedicas demasiado esfuerzo ni haces mucho seguimiento.
  • Tienes un blog y simplemente quieres enviar los últimos artículos según se publican.
  • No tienes tiempo para pensar, documentar y planificar flujos de automatización.

En general, si tus necesidades son mandar nuevas publicaciones o hacer envíos que maquetes tú mismo (nuevos productos, novedades o lo que sea) y no tienes unas necesidades de segmentación muy complejas, estarás bien servido con Mailchimp.

Incluso si quieres probar las aguas de la automatización, con Mailchimp tienes una estupendísima opción gratuita (hasta 2.000 suscriptores) que te permitirá probar unas cuantas cosas. De hecho, tengo pendiente probar las nuevas opciones de automatización que han incluido, porque incluso puedes crear landing pages y Facebook Ads desde Mailchimp desde hace unos meses.

Cuándo Mailchimp se te puede quedar corto

Si quieres profundizar en la automatización, preparar flujos avanzados, calificar a tus registros / leads… Mailchimp se te quedará corto.

Incluso cosas sencillas como “si alguien se registra por aquí le mandas este PDF y si es por allá, este otro” se volvían más complejas de la cuenta con Mailchimp.

Si lo que quieres es ofrecer PDFs o descargables en distintas páginas, ir calificando al lead / registro en función de su actividad, crear flujos automáticos que funcionen de una u otra forma en función de lo que haga el usuario… Mailchimp se va a quedar corto (aunque, ojo, han mejorado mucho en los últimos tiempos y puede ser una gran opción para empezar).

Cuándo Mailchimp se te puede quedar… Largo

Y quizá ni siquiera necesites todas las funcionalidades de Mailchimp o una herramienta de Automation. ¿Quieres compartir lo que te ha pasado por la cabeza en la última semana? ¿Una selección de enlaces? ¿No te quieres complicar mucho la vida?

Si esto se parece a tu caso, deberías probar:

  • TinyLetter, de Mailchimp. Completamente gratuita.
  • Revue, gratis hasta 50 suscriptores.

Estas herramientas se centran en que puedas mantener una comunicación directa con tus suscriptores sin darte muchos dolores de cabeza.

¿Con qué sustituí Mailchimp?

Finalmente, respondo a la pregunta con la que arrancamos el post:

  • En 2geeks1city seguimos usando Mailchimp (ya lo tenemos todo montado ahí y sería un parto cambiar, amén de que funciona perfectamente y nos sale gratis, incluso con la automatización básica que tenemos)
  • En mi página personal eliminé las opciones de suscripción.
  • Aquí somos usuarios (aunque probemos todo) de Drip.

Drip nos da un gran equilibrio entre facilidad y funcionalidades, además de ser asequible: pero Mailchimp es un rival muy digno, sobre todo viendo las últimas mejoras.

Y tú, ¿qué usas para enviar correos?

Imagen de Kelly Sikkema en Unsplash