Aunque hacer una videoconferencia es desde hace años la cosa más normal del mundo, tengo que confesar que casi siempre que he tenido que hacer alguna con Skype o Hangouts he tenido algún problema. Salvo que ya sean contactos habituales, no es raro que o no encuentres al usuario que buscas, o tu interlocutor no tenga instalado el cliente (en el caso de Skype) o no se entere de por dónde le va a llegar la llamada (en el caso de Google Hangouts).

A esto se suma que en muchos entornos empresariales no se pueden instalar programas (lo que deja fuera de juego a Skype) o tienen ciertas herramientas de Google bloqueadas (normalmente Drive, pero a veces también Hangouts).

Así que lo que debería ser algo completamente rápido y eficaz, muchas veces se convierte en una pequeña tortura llena de desconcierto:

  • “¿Cuál era tu usuario de Skype? Agrégame a pepito289”
  • “Ah, no a Papito234, perdón” o “¿Cuál era tu gmail”?

Por supuesto, siempre están las plataformas sobrecargadas y sobre-preciadas para webinars, que muchas grandes empresas se empeñan en contratar. Siempre toca instalar algo, y casi nunca funcionan como deberían.

Por suerte, hace tiempo que contamos con algunas alternativas que funcionan maravillosamente, sólo con el navegador o también desde el móvil, ya sea con app o a través del navegador.

Así que aquí vamos, con 3 herramientas que puedes usar gratis para tus videoconferencias profesionales o personales (las 3 tienen opción premium, pero con la gratis, es más que suficiente).

Appear.in, la solución más fácil y rápida de usar

Appear.in es una de esas joyas que cuando descubres, no puedes dejar de usar.

¿Por qué? Por lo fácil y rápida que es de usar. No tienes más que dar permiso a la cámara y micro y ya estás funcionando. No tienes ni que registrarte, ni la persona que usa la aplicación tiene que hacer nada más allá de entrar al enlace y dar permisos a la cámara y micro.

¿Cómo se usa appear.in?

Pues muy fácilmente, para mí ese es su punto fuerte. Si tienes prisa y no quieres registrarte, puedes crear una sala simplemente entrando en su web y poniendo el nombre:

O, más rápido, escribiendo el nombre de la sala después de la URL de appear.in, algo como appear.in/saladepruebaperfecta. De hecho, si entras ahora a esa dirección podrás ver la sala. Y si, por casualidad, alguien más que esté leyendo esto lo hace a la vez, os encontraréis en una videoconferencia (es bastante improbable, pero…)

¿Qué pasa si quieres reservar tu sala? Pues tan simple como registrarte, escribes el nombre que te interese (lo que sería el “appear.in/tunombre”, por ejemplo) dejas tu mail, te llega un código, lo pones en su página…

Y listo, ya tienes tu sala reservada. Puedes incluir el link en cualquier convocatoria de Calendar o en el email que mandes al iniciar la videoconferencia. Esto es perfecto si quieres dejar el nombre de tu marca reservado. Yo ya tengo appear.in/appcritic.

Y si quieres usarla desde el móvil, tienes aplicación para Android y iOS (aunque como decía, la web va genial en móvil).

Beneficios de la cuenta Pro y precios

Por menos de 10 € (9,99 dólares en realidad, que dependiendo del momento serán unos 8 ó 9 euros) puedes tener la cuenta Pro, que incluye:

  • Hasta 12 personas por videoconferencia (frente a las 4 de la versión gratis)
  • Hasta 10 salas que puedes reservar con el nombre que elijas (podrías tener para distintos departamentos o proyectos)
  • Tienes más tiempo al compartir pantalla (a mí siempre me ha valido con los 20 minutos de la versión gratis)
  • Puedes personalizar el aspecto de tu sala (no es una locura, pero siempre quedará más profesional).

Lo mejor de appear.in

  • Rapidez y facilidad. Puedes montar una sala “on the go” sin necesidad de registrarte.
  • Puedes compartir pantalla con un click.
  • Funciona en móvil, con o sin aplicación.

¿Mi veredicto? Es una joya. Pocas pegas se le pueden poner a Appear y a mí me ha sacado de más de un entuerto en el que no había forma de conectarme por Skype. La compartición de pantalla va perfecta y tiene también chat, que parece una tontería, pero que te puede salvar la vida cuando el audio, por cualquier motivo, no va o quieres mandar un enlace.

Confrere, un recién llegado muy sólido, fácil de usar y que permite pagos en la propia videoconferencia

Recién salido de ProductHunt y del frío nórdico llega Confrere, herramienta de videoconferencia de la que me gusta todo menos el nombre. Bromas aparte, es otra pequeña joyita: no tan rápida de poner en marcha como appear.in (se tarda un minuto, en lugar de 3 segundos), pero que tiene algunas funcionalidades que pueden hacerla más que interesante para muchos.

Para usar Confrere necesitamos registrarnos, nos llevará un minuto, y podremos dejar reservado nuestra URL (sí, lo habéis adivinado, la mía es esta).

Beneficios de la cuenta Premium

Por menos de 9 € (9 $ en estos momentos) tenemos el primer escalón premium. Aunque podemos llegar a los 49 $ en la versión más top, que nos permite has personalizar el dominio.

  • Podemos aceptar pagos. Para mí, el beneficio más claro, porque nos permite cobrar desde la propia herramienta. No lo he probado, pero suena muy interesante y usan Stripe, con lo que aceptan casi cualquier moneda en el mundo.
  • Personalización de la sala (debo decir que yo he podido personalizar la mía en la versión gratis, quizá porque acaban de lanzar)

Lo mejor de Confrere

  • Tampoco necesitamos instalar nada.
  • El registro es rápido, y ya tendremos reservada nuestra sala, con un panel de control bastante completo, que nos mide incluso la duración de las llamadas y la hora a la que se produjeron (muy útil si la va a usar un equipo comercial o la vamos a usar para dar clases a distancia y queremos llevar un control).
  • El flujo está muy bien pensado: compartimos nuestro enlace y cuando la persona se une, puede dejar su número de teléfono y nombre, por si no podemos atender en este momento.

¿Mi veredicto? Es también una grandísima opción. Funciona de forma ligeramente distinta y está más orientada a profesionales que “cobren por consulta”, pero puede ser útil para casi cualquier perfil. También podemos compartir pantalla, instalando una extensión.

La parte mala: Todo está en inglés (no es problema, pero la pantalla que sale al unirse puede confundir a aquellos de nuestros clientes que no hablen el idioma). Y, aunque es bastante sencilla, hay que dar unos cuantos pasos hasta que la conferencia empieza (lo que en cierto modo es una ventaja, porque podemos conseguir el número de teléfono de quien se una…).

Zoom, una opción más completa y (un poco) más compleja

La gente de Zoom podría contratar a un traductor un poco más ducho en el castellano. Pero eso no quita que sea una gran alternativa en el mercado de las herramientas de videoconferencias y webinars.

Zoom es una herramienta más veterana, más completa y compleja.

Para empezar, sí necesitaremos instalar el cliente (gratis, eso sí).

Y la persona que hable con nosotros, también.

 

¿La parte buena?

Se puede llamar por teléfono (a un número local de cada país) para entrar a la conferencia (sólo por audio, como es lógico):

Algo que puede venir bien a más de uno en el caso de zonas con poca cobertura de datos o cuando varias personas se tienen que unir y no tienen portátil (esas cosas todavía pasan).

Podemos grabar la conversación, usar el chat, y es una estupenda herramienta que va más allá de videoconferencias: es apta para webinars de hasta 100 participantes. También podemos anotar en pantalla compartida, compartir la pantalla del móvil (si entramos por la aplicación) y mucho más.

Beneficios de la cuenta Premium

Por 14 € tenemos una versión más avanzada, con características como 1 GB para almacenamiento en la nube o informes.

  • Accedemos a la duración ilimitada de videoconferencias (si no, estamos limitados a 40 minutos).
  • Tenemos acceso a informes.
  • Y si pagamos 19 € podemos personalizar la URL.

Lo mejor de Zoom

  • Es muy completa, sobre todo si queremos hacer webinars.
  • Lleva más tiempo funcionando (parece una tontería, pero muchas startups quiebran por el camino, Zoom ya tiene una trayectoria).

¿Mi veredicto? Es una opción algo más “farragosa” y pesada, pero más completa. El hecho de que haya que instalar un programa le resta rapidez de uso, pero, ciertamente, añade más funciones que las otras, especialmente si queremos hacer webinars.

Si no es el caso, y nuestro uso va a ser más ocasional, yo me decantaría antes por appear.in o Confrere.

Y hasta aquí, el repaso de hoy: si conocéis otras herramientas iguales o mejores nos las podéis dejar en los comentarios.

Imagen de Tirza van Dijk en Unsplash.