Actualizado a 19 de abril de 2020. El espectacular crecimiento de tráfico de este post me ha pillado por sorpresa. Pero entiendo que en medio de “todo esto” del COVID-19 y el confinamiento hay mucha gente interesada en buscar alternativas a las herramientas habituales. Por mi parte, debo decir que en estas semanas he probado casi de todo: mucho Zoom (con sus problemas de seguridad, aunque no me ha pasado nada), algo de Hangouts, Teams de Microsoft, Skype o Whereby. En casi todas he experimentado algún problema, supongo que en parte por el sobrecargo de tráfico y en parte porque gente que no estaba habituada las usaba (y pasan “cosas raras” como que no les funciona algo, hay que entrar y salir, etc.)

En fin, que no me quejo, al fin y al cabo, hemos sido capaces de trabajar a distancia sin demasiado problema, excepto, quizá el del ruido de fondo, y para eso también he encontrado una solución como veréis más abajo.

En la última actualización, aproveché para crear una tabla resumen con las 3 plataformas, para que tengas toda la información de un vistazo (está pendiente de actualizar con los últimos cambios, pero los haré pronto).

La puedes descargar aquí, dejando tu email.

Desde la primera versión de este post me quejaba de que, a pesar de que hacer videoconferencia es desde hace años la cosa más normal del mundo,  casi siempre que he tenido que hacer alguna con Skype o Hangouts he tenido algún problema. Salvo que ya sean contactos habituales, no es raro que o no encuentres al usuario que buscas, o tu interlocutor no tenga instalado el cliente (en el caso de Skype) o no se entere de por dónde le va a llegar la llamada (en el caso de Google Hangouts).

A esto se suma que en muchos entornos empresariales no se pueden instalar programas (lo que deja fuera de juego a Skype) o tienen ciertas herramientas de Google bloqueadas (normalmente Drive, pero a veces también Hangouts).

Por suerte, hace tiempo que contamos con algunas alternativas que funcionan maravillosamente, sólo con el navegador o también desde el móvil, ya sea con app o a través del navegador.

Así que aquí vamos, con 3 herramientas que puedes usar gratis para tus videoconferencias profesionales o personales (las 3 tienen opción premium, pero con la gratis, es más que suficiente) y una utilidad para eliminar el ruido de fondo.

Krisp, elimina el ruido de fondo de tus conferencias online

No es una alternativa como tal, se trata de una utilidad freemium que nos permite eliminar el ruido de fondo (o atenuarlo al menos) en nuestras conferencias. Como decía al principio, con la intensidad de conferencias de esta semana me he enfrentado a problemas tan “tontos” como que las notificaciones de correo o mensajería que suenan en el navegador marean a mis compañeras y compañeros. Pero la problemática no tiene fin: puedes tener la lavadora cerca, niños que se ponen a ver la televisión o a tu pareja en otra conferencia (o estar en la calle y querer “disimular” un poco el ruido, aunque eso no deberías hacerlo.

Para eso llega Krisp, una utilidad que nos permite eliminar el ruido de fondo, evitar los ecos y más en nuestras conferencias.

Tiene versión (solo Windows) para aplicar a salas completas en los software más populares (no lo he probado), y también podemos usarla en versión gratis (hasta 120 minutos al mes) como plugin para eliminar el ruido que nosotros generamos. Acabo de empezar a probarla, pero con música sonando al lado bastante alta, se reducía mucho al otro lado. También funciona como aplicación para iPhone (tampoco la he probado, pero si funciona tan bien como la versión web, merecerá la pena).

 

Krisp, anulación de ruido

¿Cómo se usa Krisp?

  • Si tienes iPhone, con la App (en ese caso, me encantaría que me contaras tu experiencia, déjala en los comentarios).
  • Si usas Windows, puedes probar Rooms y usarlo con Teams, Zoom y demás.
  • Y para las conferencias que hagas con el navegador (como Whereby o Hangouts) pues tienes el plugin de Chrome (que es el que uso).

 

Whereby (el antiguo “Appear.in”), la solución más fácil y rápida de usar

Whereby (conocido anteriormente como Appear.in) es una de esas joyas que cuando descubres, no puedes dejar de usar.

¿Por qué? Por lo fácil y rápida que es de usar. No tienes más que dar permiso a la cámara y micro y ya estás funcionando. Hasta hace no mucho, no tenías ni que registrarte, ni la persona que usa la aplicación tiene que hacer nada más allá de entrar al enlace y dar permisos a la cámara y micro. Eso cambió, y ahora la personaque crea la sala debe registrarse y mandar el enlace al resto.

¿Cómo se usa Whereby (antes appear.in)?

Pues muy fácilmente, para mí ese es su punto fuerte.

¿Cómo puedes crear tu sala con una URL única? Pues tan simple como registrarte, elegir el nombre que te interese (lo que sería el “whereby.com/tunombre”, por ejemplo) dejas tu mail, te llega un código, lo pones en su página…

Whereby

Y listo, ya tienes tu sala reservada. Puedes incluir el link en cualquier convocatoria de Calendar o en el email que mandes al iniciar la videoconferencia. Esto es perfecto si quieres dejar el nombre de tu marca reservado. Yo ya tengo whereby.com/appcritic

Y si quieres usarla desde el móvil, tienes aplicación para Android y iOS (aunque como decía, la web va genial en móvil).

Si sientes curiosidad por el cambio de nombre de Appear.in a Whereby, la propia empresa lo explica aquí. Básicamente, temas legales. Debo decir que han llevado el cambio muy bien y es fácil, no ha afectado mucho a su uso.

Beneficios de la cuenta Pro y precios

Por menos de 10 € (9,99 dólares en realidad, que dependiendo del momento serán unos 8 ó 9 euros) puedes tener la cuenta Pro, que incluye:

  • Hasta 12 personas por videoconferencia (frente a las 4 de la versión gratis)
  • Hasta 3 salas que puedes reservar con el nombre que elijas (podrías tener para distintos departamentos o proyectos)
  • Tienes más tiempo al compartir pantalla (a mí siempre me ha valido con los 20 minutos de la versión gratis)
  • Puedes personalizar el aspecto de tu sala (no es una locura, pero siempre quedará más profesional).
  • Puedes grabar (con un añadido de otros 5$) tus conferencias.

Lo mejor de Whereby

  • Rapidez y facilidad. Puedes montar una sala “on the go” sin necesidad de registrarte.
  • Puedes compartir pantalla con un click.
  • Por el precio, creo que es la mejor opción.
  • Funciona en móvil, con o sin aplicación.

¿Mi veredicto? Es una joya. Pocas pegas se le pueden poner a Whereby (aparte de que me gustaba más su nombre antiguo) y a mí me ha sacado de más de un entuerto en el que no había forma de conectarme por Skype. La compartición de pantalla va perfecta y tiene también chat, que parece una tontería, pero que te puede salvar la vida cuando el audio, por cualquier motivo, no va o quieres mandar un enlace.

Aunque no es tan flexible como antes, sigue siendo una gran opción.

Confrere, un recién llegado muy sólido, fácil de usar y que permite pagos en la propia videoconferencia

Recién salido de ProductHunt y del frío nórdico llega Confrere, herramienta de videoconferencia de la que me gusta todo menos el nombre. Bromas aparte, es otra pequeña joyita: no tan rápida de poner en marcha como appear.in (se tarda un minuto, en lugar de 3 segundos), pero que tiene algunas funcionalidades que pueden hacerla más que interesante para muchos.

Para usar Confrere necesitamos registrarnos, nos llevará un minuto, y podremos dejar reservado nuestra URL (sí, lo habéis adivinado, la mía es esta).

En las primeras versiones de este post, los precios eran muy competitivos, pero ahora mismo han subido bastante.

Beneficios de la cuenta Premium

Por unos de 45 € (49 $ en estos momentos) tenemos el primer escalón premium. Aunque podemos llegar a los 119 $ en la versión más top, que nos permite has personalizar el dominio.

  • Podemos aceptar pagos. Para mí, el beneficio más claro, porque nos permite cobrar desde la propia herramienta. No lo he probado, pero suena muy interesante y usan Stripe, con lo que aceptan casi cualquier moneda en el mundo.
  • Personalización de la sala (debo decir que yo he podido personalizar la mía en la versión gratis, quizá porque acababan de lanzar)

Lo mejor de Confrere

  • Tampoco necesitamos instalar nada.
  • El registro es rápido, y ya tendremos reservada nuestra sala, con un panel de control bastante completo, que nos mide incluso la duración de las llamadas y la hora a la que se produjeron (muy útil si la va a usar un equipo comercial o la vamos a usar para dar clases a distancia y queremos llevar un control).
  • El flujo está muy bien pensado: compartimos nuestro enlace y cuando la persona se une, puede dejar su número de teléfono y nombre, por si no podemos atender en este momento.

¿Mi veredicto? Es también una grandísima opción. Funciona de forma ligeramente distinta y está más orientada a profesionales que “cobren por consulta”, pero puede ser útil para casi cualquier perfil. También podemos compartir pantalla, instalando una extensión.

La parte mala: El precio, con la última subida, ha dejado de ser competitivo. Todo está en inglés (no es problema, pero la pantalla que sale al unirse puede confundir a aquellos de nuestros clientes que no hablen el idioma). Y, aunque es bastante sencilla, hay que dar unos cuantos pasos hasta que la conferencia empieza (lo que en cierto modo es una ventaja, porque podemos conseguir el número de teléfono de quien se una…)

Zoom, una opción más completa y (un poco) más compleja

La gente de Zoom podría contratar a un traductor un poco más ducho en el castellano. Pero eso no quita que sea una gran alternativa en el mercado de las herramientas de videoconferencias y webinars.

Zoom es una herramienta más veterana, más completa y compleja.

Para empezar, sí necesitaremos instalar el cliente (gratis, eso sí).

Y la persona que hable con nosotros, también.

 

¿La parte buena?

Se puede llamar por teléfono (a un número local de cada país) para entrar a la conferencia (sólo por audio, como es lógico):

Algo que puede venir bien a más de uno en el caso de zonas con poca cobertura de datos o cuando varias personas se tienen que unir y no tienen portátil (esas cosas todavía pasan).

Podemos grabar la conversación, usar el chat, y es una estupenda herramienta que va más allá de videoconferencias: es apta para webinars de hasta 100 participantes. También podemos anotar en pantalla compartida, compartir la pantalla del móvil (si entramos por la aplicación) y mucho más.

¿La parte mala?

Bueno, creo que en medio todo esto, los problemas de seguridad de Zoom han sido míticos. El famoso “ZoomBombing” y quejas de usuarios que han sido hackeados no se deben olvidar. Pero en su favor debo decir que han reaccionado, y que… Si pasas de 10 millones de usuarios activos al día a 200 millones, es normal que haya problemas.

Beneficios de la cuenta Premium

Por 14 € (13,99 realmente)  tenemos una versión más avanzada, con características como 1 GB para almacenamiento en la nube o informes.

  • Accedemos a la duración ilimitada de videoconferencias (si no, estamos limitados a 40 minutos).
  • Tenemos acceso a informes.
  • Y si pagamos 19 € podemos personalizar la URL.

Lo mejor de Zoom

  • Es muy completa, sobre todo si queremos hacer webinars.
  • Lleva más tiempo funcionando (parece una tontería, pero muchas startups quiebran por el camino, Zoom ya tiene una trayectoria).

¿Mi veredicto? Es una opción algo más “farragosa” y pesada, pero más completa. El hecho de que haya que instalar un programa le resta rapidez de uso, pero, ciertamente, añade más funciones que las otras, especialmente si queremos hacer webinars.

Si no es el caso, y nuestro uso va a ser más ocasional, yo me decantaría antes por appear.in o Confrere.

Y hasta aquí, el repaso de hoy: si conocéis otras herramientas iguales o mejores nos las podéis dejar en los comentarios.

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Imagen de Tirza van Dijk en Unsplash.